Sentada en frente de un árbol triste, en aquella plaza
Mire todo el otoño que caía de sus ramas, sus hojas alicaídas
Conté una por una…
unas eran cafés, otras ni siquiera alcanzaron a serlo, otras cayeron verdes
despacio sentía en el aire como al caer se convertía en una parte del suelo
me pregunto si sentirán dolor, o será como caer de un sueño
las hojas caen, tiernamente algunas golpean mi cara
otra las veo de improvisto
y las que quedan las sopla el viento, un viento con sonidos de un suspiro del alma
yo aquí sentada esperándote, viendo las hojas caer
contándolas para que los minutos pasen luego… yo aquí en mi banca te guardé un espacio.
Para que miremos las hojas caer.
Yo con un abrigo casual y mi pañuelo con tu olor, el sol no se asomaba
Mi respiración yo veía.
Miraba el árbol, y las hojas caída
Se hace tarde, y mis ojos te esperan.
Las hojas vuelan en el aire. Bajan del árbol de izquierda a derecha sin cesar
Y yo aquí. Esperando esa primavera de tu alma que bese mi amargo otoño.